Gestionar cambios y correcciones en el alcance

AUTORA: Carmen Ortiz Oliván

Dirigir el proyecto me hizo ver que no todas las peticiones del cliente son realmente cambios en el alcance. Al principio, cualquier modificación que aparecía la interpretaba como un cambio que alteraba lo planificado. Sin embargo, con el avance del proyecto, entendí que muchas de estas solicitudes eran en realidad correcciones de requisitos que no se habían definido o entendido bien desde el inicio.

Un ejemplo claro fue cuando la clienta solicitó aumentar el volumen de la voz en un vídeo. En un primer momento, podía parecer una modificación relevante, pero al analizarlo mejor entendí que no se trataba de un cambio de alcance, sino de una corrección dentro de un requisito ya existente: garantizar la calidad y claridad del contenido audiovisual. Es decir, el objetivo del vídeo no cambiaba, solo se ajustaba para cumplir mejor con lo esperado.

También reflexioné sobre por qué algunas solicitudes aparecen tarde. En muchos casos, el cliente no tiene una visión completamente definida desde el inicio o no ha tenido oportunidad de validar entregas intermedias. Esto refuerza la importancia de mantener una comunicación continua y establecer puntos de revisión frecuentes.

Esta experiencia me ayudó a diferenciar entre:

  • Correcciones: ajustes que mejoran o alinean un entregable con los requisitos definidos.
  • Cambios de alcance: modificaciones que añaden, eliminan o alteran funcionalidades o entregables.

Para aceptar modificaciones y establecer quién debe tomar decisiones, puede seguirse el siguiente proceso:

  1. Identificar la solicitud: describir claramente qué se pide y por qué.
  2. Clasificar la solicitud como corrección (ajuste dentro del requisito) o cambio (modificación del alcance).
  3. Evaluar su impacto: analizar efectos en tiempo, coste y calidad.
  4. Asignar la decisión a un responsable.
  5. Documentar el resultado: registrar la decisión y actualizar los requisitos si procede.

Además, es clave revisar periódicamente los requisitos de alcance y calidad, ya que muchas solicitudes surgen por falta de validaciones intermedias o expectativas no concretadas desde el inicio.

En resumen, una buena gestión de cambios implica analizar, decidir con criterio y mantener una comunicación constante con el cliente para evitar desviaciones innecesarias en el proyecto.

Fuentes que respaldan esta lección:

No comments:

Post a Comment