AUTOR: Izai Martínez Gil
Cuando comenzamos el primer proyecto nos introdujeron una tabla a modificar colaborativamente. A simple vista, se nos pedía un mero trámite administrativo. Se trataba de marcar cuadraditos con etiquetas al acabar las tareas. Sinceramente, no parecía nada extraordinario y ni siquiera muy útil. Entendimos que era una forma de que el profesor supiera quiénes habían terminado ya su trabajo y poder empezar el suyo. Pero, ¿podría inspirarnos esta idea para superar el caos?