AUTORA: Alicia Piedrafita Sanromán
Cada vez hay más usuarios de inteligencia artificial en su día a
día. La usamos, por ejemplo, para resumir apuntes, generar contenidos, reescribir texto o entender conceptos difíciles. Probablemente, no se nos ocurren otros usos como verificar el cumplimiento de instrucciones en los documentos administrativos que rellenamos. Hay bastantes ejemplos de esto, como solicitudes de beca, declaración de la renta o renovación del DNI. ¿Tiene esto sentido? Bueno, ¿por qué no? Además, si alguna IA hace esta tarea especialmente bien, la podríamos utilizar para revisar el cumplimiento de instrucciones en nuestros documentos de dirección de proyectos o de los requisitos en productos de tipo texto. Para comprobar cómo verifican las IA hice un pequeño experimento que os cuento a continuación.