Autor: Rubén Gallego
Cuando un equipo empieza sin conocerse, los roles en base a el conocimiento que tenemos del equipo en muchos casos limitado. Esto lo he vivido en primera persona: quien más habla termina dirigiendo, quien tiene más tiempo libre carga con más trabajo, y quien calla recibe menos tareas, no porque no valga, sino porque nadie sabe todavía qué sabe hacer. El problema no aparece el primer día. Aparece semanas después, cuando alguien está al límite y otro lleva tiempo sin hacer casi nada. Y para entonces, ya es tarde para cambiar las tareas sin retrasar el proyecto.