La IA como herramienta

AUTOR: Ariel Ibáñez Gabás

Desde la aparición de la primera versión accesible de ChatGPT, a finales de 2022, nos hemos acostumbrado a sacar el móvil y acceder a una IA para delegar en ella múltiples tareas que después entregamos como nuestras. La forma de usar la IA suele incluir errores importantes:
  1. La IA no sabe qué pasa por nuestra mente y no se lo solemos comunicar con precisión suficiente. 
  2. Una imagen vale más que mil palabras y esto también vale para comunicarse con una IA.
  3. Normalmente le pedimos trabajos finales, pero le pedimos menos verificaciones o consejos.

Vamos desgranar estas tres ideas poniendo ejemplos concretos. Empezamos por la última...

    Uso de la IA para corregir documentos

    Una actividad bastante concienzuda, donde es fácil cometer errores de interpretación u olvidos, es la identificación de requisitos (1). El ser humano es propenso a tener «despistes» si el trabajo es denso y detallado. Así que la IA puede servir como un «segundo par de ojos». Nosotros tuvimos que identificar una lista de requisitos a partir de un documento llamado presentación del proyecto, que recopilaba entre sus párrafos solicitudes para la elaboración de varios productos.

    Las IA suelen dar buenos resultados en tareas de procesamiento masivo de datos, detección de patrones y puntos ciegos, eliminación de ambigüedad y consistencia lingüistica (1). Por ello, hice algunas pruebas con ChatGPT y Gemini y he llegado a algunas conclusiones:

    1. Da mejores resultados si separamos la tarea por secciones. Si pedimos todo a la vez se suele olvidar de bastantes detalles. Nosotros contábamos con una estructuración de los requisitos en las plantillas de dirección. Tampoco parece buena idea separar la tarea en demasiados pasos.
    2. Si podemos hacer una estimación del número de requisitos previsible puede mejorar los resultados, pero esto no siempre es posible.
    3. Hay que añadir a la IA el texto con las solicitudes (la presentación del proyecto). Esto se hace desde el botón "+" de la caja de introducción de peticiones a la IA.
    4. Hay que escribir una petición lo más clara y concreta posible. Este es un ejemplo básico: «Me vas a ayudar a recopilar requisitos sobre un proyecto. Vas a leer este documento y me vas a ir diciendo los requisitos más importantes que detectes. Lo haremos por secciones según te vaya pidiendo. Para comenzar, dime los 4 requisitos más importantes de la página de inicio del sitio web».

    Gemini funcionó bastante bien de esta manera. Como se ve en la siguiente imagen, ofrece ir sección por sección y ha tenido bastante acierto.

    ChatGPT, sin embargo, se equivocó como vemos en la ilustración siguiente. 

    Hacer pruebas nos ayuda a identificar qué modelo funciona mejor para cada tarea y hacer peticiones más concretas suele mejorar los resultados.

    Además de pedir a la IA que extraiga directamente los requisitos, también podemos pedirle que contraste los que hemos identificado nosotros. De esta forma nos puede ayudar a descubrir olvidos o a identificar interpretaciones alternativas en frases ambiguas.  Los comentarios que haga servirán para mejorar la calidad de nuestro trabajo.

    Uso de la IA para construir imágenes: la petición

    También tuvimos que generar infografíasAlgunos compañeros usaron Gemini o ChatGPT con una petición similar a esta: «Genérame una infografía sobre el ODS 13: Acción por el clima. Debe contener datos impactantes y gráficos». El resultado que se obtiene es muy recargado y bastante diferente al que hubiésemos hecho cualquiera de nosotros manualmente.

    ChatGPT solo genera texto, aunque le pidamos explícitamente una imagen:

    Hay diferentes tipos de petición a la IA (2) dependiendo de su finalidad.  En este caso, los resultados mejoran bastante si la petición es más descriptiva, se usan frases cortas y bastantes adjetivos. Con esta petición conseguimos las imágenes de abajo: «Crea una imagen que sirva como infografía. La temática es el ODS 13: Acción por el clima. El título debe ser impactante y reactivo. Predomina el color verde. El contenido debe ser claro, no muy recargado. Debe contener gráficos y datos impactantes que inciten a actuar». Los nuevos resultados, mostrados a continuación, mejoran los anteriores. GPT generó los dos incluidos en la segunda imagen. Alguno parece algo recargado. Pero, tal vez sean todavía poco originales.

    El impacto de añadir ejemplos

    Usando como entrada una infografía hecha por nosotros podemos hacer un uso diferente de la IA. Se trata de mejorar nuestro trabajo original. Esta aportación le sirve a la IA como refuerzo de la petición, delimitando de forma más clara nuestras necesidades. Nuestra infografía es la primera imagen. Modificamos ligeramente la petición para que tuviera en cuenta la imagen.


    Estas son las infografías elaboradas por Gemini (la primera) y ChatGPT respectivamente.

     

    Conclusiones

    La IA se puede usar como una herramienta que mejore nuestro trabajo además de utilizarla como alguien en quien delegar completamente tu tarea. Normalmente se hace lo segundo y se suelen obtener resultados pobres y poco originales. Hemos mostrado dos usos de la IA, uno para extraer requisitos y verificar que son correctos y no falta ninguno. El segundo ha sido mejorar una infografía, donde hemos compartido a la IA nuestro trabajo inicial y hemos redactado peticiones mejor delimitadas. Los ejemplos vistos muestran las mejoras obtenidas en cada caso.

    Referencias

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