AUTOR: Manuel Cerivatov
Quizá te ha pasado alguna vez que al pedir una beca, cumples los requisitos, tu nota media es más que aceptable pero se te olvida completar un campo del formulario o adjuntar la fotocopia del DNI o firmar una hoja... ¿Qué consecuencia tiene? Que te deniegan la beca por defecto de forma. En un momento determinado, ya dará lo mismo que cumplas los requisitos o no, para la administración habrás dejado de existir. En dirección de proyectos saltarse pasos o no documentar bien un plan puede tener consecuencias similares, aunque una buena parte de tu producto haya quedado “niquelada”. Olvidarse de comunicar cosas importantes al cliente o dejar sin contrastar alguna lista de comprobación pueden hacer fracasar el proyecto.
El hito del viernes a las 20:00
Nuestra dinámica habitual en el primer proyecto era quedar el jueves por la tarde o viernes por la mañana con el lema “tranquilos, que llegamos”. Un viernes a las 19:30, estábamos todos conectados por Discord con máximo estrés. El producto estaba casi terminado. Pero, repasando el plan vemos que nos faltan varias cosas previstas para esa entrega (los vídeos debían estar subtitulados en dos idiomas...). ¿Qué pusimos en el seguimiento? Que todo estaba acabado y revisado. En dirección de proyectos esta situación se conoce como efecto sandía, los informes muestran un estado saludable o "verde" por fuera, pero por dentro hay una crisis representada con el "rojo" de peligro. Según un informe de Gartner de 2015 el 75% de las organizaciones observa que el 20% de sus proyectos ocultaban problemas graves a pesar de estar calificados como saludables (verde).
Problemas
En proyectos TIC el efecto sandía lo causa principalmente una cultura corporativa que penaliza los errores. Esto produce que los equipos oculten los problemas por miedo a las consecuencias y porque no se sienten seguros al hablar con total sinceridad. Un recurso que se usa son las "métricas de vanidad", que destacan la finalización de tareas sencillas, como la capa de presentación, y evitan mencionar la deuda técnica (funcionalidades pendientes). La información subjetiva manipulada que llega a la jefatura tiene un sesgo de optimismo.
En la actividad de dirección de proyectos también surge el efecto sandía. Lo produce percibir a la documentación como un trámite burocrático sin ningún valor real. Pero, y esto hay que asimilarlo bien, el plan del proyecto es la hoja de ruta que marca el itinerario a seguir al equipo, y el seguimiento es comprobar y registrar el camino que realmente se hace. Por tanto, reflejan nuestras decisiones estratégicas.
Al rellenar un plan con prisa creas un itinerario incoherente y contradictorio. Por ejemplo, en una sección decides usar una herramienta y en otra mencionas otra diferente. Si se trasladan estas contradicciones al cliente puede darse cuenta de que el equipo va a la deriva. Un plan hecho así no sirve para nada y contribuye a aumentar las probabilidad de fracaso en el proyecto.
Soluciones
Si quieres evitar los defectos de forma y evitar el efecto sandía te sugiero lo siguiente:
- Los planes son decisiones estratégicas: escribid los planes con cabeza, cread una lista de tareas y ponedles plazos y responsables.
- Sinceridad: hay que crear buen ambiente y fomentar la confianza en el equipo para conseguir que en el documento de seguimiento se explique qué ha ocurrido realmente. Mentir en ese documento es hacer un trabajo inútil.
- Revisión final: antes de hacer una entrega, reuniros algunos del equipo y comprobad que no falta nada, que todo cuadra. Hay que evitar hacerlo todo (el producto y su revisión) a última hora, porque el cansancio acumulado os hará tomar atajos.
Conclusión
Un proyecto no es la calidad del producto conseguido, es dar respuesta a todas las solicitudes que te han hecho y no trabajar en balde. Improvisar un producto a última hora y rellenar los planes y seguimientos de cualquier manera es la antítesis de la dirección de proyectos. El plan y su revisión periódica no es algo que se haga si sobra tiempo. Nunca sobra tiempo para nada. Hacer un proyecto es recopilar qué me piden, pensar cómo lo vamos a hacer e ir contrastando lo pensado con lo que se va haciendo. Los esfuerzos de reflexión y comprensión son imprescindibles. Evita cometer errores que invaliden tu trabajo (defecto de forma) o informar del avance de tu proyecto de forma engañosa (efecto sandía).
Referencias
- ¿Qué es defecto de forma y fondo? (billin.net).
- Reintegro de subvención por incumplimientos formales (administrativando.es, 2017).
- Epic Fail: El 'Proyecto Sandía' y cómo auditarlo con IA (jefedeproyectos.com, Antonio Gutiérrez 2026).
- The Watermelon Effect: When Fear Turns Your Dashboards Green (forbes.com, Marius Ivanauskas 2025).
- Watermelon Reporting: When Project Status Hides the Truth (cultivatedmanagement.com, Rob Lambert 2024)
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